En 42% de los hogares de Bogotá hay computador, revela Encuesta de Calidad de Vida 2003-2008

El Tiempo, 30 de mayo 2009

El estudio del Dane también destaca que la compra de computadores subió 61 %, y casi se triplicó el acceso a Internet. En los últimos cinco años, los gustos y las necesidades de los hogares bogotanos han venido cambiando.

Ernesto Cárdenas, un pensionado de la fuerza pública que vive en el barrio Fátima, en el sur de Bogotá, sintetiza lo que está pasando en muchas familias: “El que no tenga ese aparato en la casa está fregado. En mi caso, tuve que comprar el computador a plazos, porque mis tres hijos estudian y lo necesitaban para hacer las tareas que les piden en el colegio y en la universidad”.

Ese escenario, sumado al hecho de que la mitad de las familias (50,5 por ciento) considera que su nivel de vida es mejor que hace cinco años, fue el que reveló la Encuesta de Calidad de Vida (ECV) 2003-2008, realizada por el Departamento Nacional de Estadística (Dane). La consulta fue aplicada en 1.300 hogares bogotanos (5.200 personas), entre el 11 de agosto y 18 de octubre del 2008.

A pesar de la crisis económica y de que algunos hogares padecen porque la plata ya no les alcanza para pagar servicios, alimentos, transporte y otros gusticos, buena parte de los bogotanos no quiere quedarse atrás en el uso de las nuevas herramientas de la modernidad.

En cinco años, la adquisición de los computadores creció 61 por ciento: en el 2003, 26,5 por ciento de familias tenía esos equipos y en el 2008 ya 42,7 por ciento había hecho la compra. De acuerdo con el último informe de la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones (CRT), tan sólo en los últimos tres años el número de suscriptores a Internet casi se triplicó: en el 2005 había 277.904 y en el 2008, 739.229. Aunque la tasa de penetración en el país es del 38,5 por ciento y en Bogotá superior al 10,4, por ciento, en la capital colombiana se concentra el mayor número de suscriptores: 36,5 por ciento. Un 47,8 por ciento de esos usuarios accedió a las redes desde sus casas, y otra proporción casi similar desde los cafés Internet. En cuanto a la televisión por suscripción, hay un 62 por ciento de familias con ese servicio. La televisión en colores es la ‘campeona ‘ de los electrodomésticos en los hogares: el 97,4 por ciento la tiene.

Más celulares, menos tapetes

También el uso del celular ha ganado amplio terreno en los hogares bogotanos (91,2 por ciento), frente a las llamadas desde los teléfonos fijos (77,3 por ciento). Algo singular que reveló la ECV es que en las viviendas se utilizan cada vez menos las brilladoras y las aspiradoras. En cinco años, su uso bajó del 30 por ciento (2003) al 25 por ciento (2008). Esto obedece a que en los nuevos apartamentos ya no se ponen tapetes en los pisos, sino materiales lacados o que no requieren brillo, dijeron expertos. Por ello, no es de extrañar que una de las marcas líder del sector bajó sus ventas del 5,4 por ciento en el 2007, al 4,7 el año pasado, según la Asociación Nacional de Industriales (Andi). El horno microondas calienta cada vez más las comidas de los bogotanos: aparece en el 28 por ciento de las cocinas, frente al 17,1 por ciento que existía hace cinco años.

Baja sensación de pobreza

La ECV reveló, también, que la población que se sentía pobre bajó de 46,9 por ciento (2003), a 27,3 por ciento (2008).

De igual forma, hay más familias que ya no se consideran pobres, como hace cinco años: un 72,7 por ciento de entrevistados así lo declaró, mientras que el 2003 fue el 53,1 por ciento.

Para el ex director del Programa Nacional de Desarrollo Humano e investigador de la Universidad de los Andes Alfredo Sarmiento, ese optimismo tiene que ver no sólo con la mejoría en la calidad de vida de unos, sino que la pobreza en la ciudad, realmente, bajó.

Así lo evidenció la Encuesta de Calidad de Vida 2007, que en el 2003 arrojó que en la capital había 112.223 pobres (6 por ciento) y 13.895 (0,7 por ciento) en condiciones de miseria. En el 2007 los primeros bajaron a 98.276 (5 por ciento), y los de la extrema pobreza a 10.679 (0,5 por ciento). Son cifras con las que no parece estar de acuerdo el Distrito, y en las que faltan los datos consolidados del 2008.

No obstante, Sarmiento insistió en que esos resultados son, en parte, efecto de la prioridad que en los últimos años se le dio al gasto social, con programas como ‘Bogotá sin hambre’, comedores comunitarios y las mayores coberturas en educación y salud.

En cualquier caso, en la capital, donde viven 7,2 millones de personas, con un promedio de 3,4 miembros por hogar y donde 3 de cada 10 jefes de familia son mujeres, la tasa de desempleo en el 2008 llegó a 10,7 ( 374.000 personas sin empleo). En el primer trimestre de este año subió a 11,8 por ciento.

Aún así, las familias capitalinas sin trabajo han mostrado que se rebuscan los ingresos para cubrir los gastos mínimos del hogar. Al igual que hay trabajadores que ‘estiran’ el salario para esas necesidades, manifestó el 57,8 por ciento de familias entrevistadas. Por el contrario, otro 20,8 por ciento de consultados indicó que ya para el 2008 la plata no les alcanzaba para lo básico.

Es algo que le sucede, con frecuencia, a Adelia Pineda con su pensión de salario mínimo. “Aunque quedé viuda y con hijos para levantar, no me dejo derrotar. “Acabo de conseguir un préstamo para construir esta escalera en la casa. Tengo que seguir adelante, como sea”.

LUCEVÍN GÓMEZ E.
Artículo original El Tiempo

Publicado en: Colombia, Noticias

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