Reciclaje de residuos electrónicos está fracasando en Colombia

Caracol, 17 de abril de 2009

El Ministerio de Medio Ambiente está promoviendo la devolución voluntaria de teléfonos celulares, computadores, neveras y otros aparatos electrónicos; sin embargo Colombia se ve rezagada en este programa y enfrenta un potencial riesgo ambiental.

Según el Ministerio de Comunicaciones, en Colombia hay cerca de 35 millones de teléfonos celulares abandonados o en desuso, pero apenas 531.804 celulares han sido recogidos en los últimos dos años y en lo que va del 2009 la cifra no superaría los 17 mil.

Un convenio de cooperación entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Universidad de los Andes proyecta para los próximos años la vida útil de un celular sea de dos años por la innovación de la tecnología y la facilidad de acceder a reposiciones anuales, lo que aumentaría exponencialmente el número de residuos de teléfonos en el país.

Un teléfono celular en sus componentes y batería contiene arsénico y cadmio, componentes que conllevan riesgos para la salud humana, ya que producen enfermedades respiratorias y cutáneas o pueden ser cancerígenos, además son químicos que representan un alto riesgo para el medio ambiente.

En cuanto a computadores la situación no es más alentadora, de acuerdo con el Instituto Federal Suizo de la Prueba e Investigación de materiales y Tecnologías se estima que cada año Colombia produce un promedio de nueve mil toneladas de residuos de computadores, monitores y componentes.

De acuerdo a lo anterior, el organismo internacional, proyecta que Colombia podría acumular hasta 140 mil toneladas de residuos en los próximos cinco años, si no se avanza en una gestión efectiva para su aprovechamiento.

A esta potencial acumulación de residuos electrónicos se suman las neveras fabricadas antes de 1997, quizás la situación más delicada ya que estos electrodomésticos usan CFC, químico considerado como la sustancia agotadora de la capa de ozono de mayor uso en el país y en el mundo.

Por cuatro meses el Gobierno implemento un plan piloto para erradicar estas neveras viejas en el país, sin embargo el programa se quedo sin músculo económico y sólo tres mil neveras alcanzaron a ser destruidas de manera ambientalmente adecuada en cuatros meses.

Con el fin de evitar que la “basura” electrónica se siga tomando a Colombia el gobierno trabaja en la intensificación de las campañas para que los colombianos entreguen los teléfonos celulares que ya no usan.

Este programa cuenta actualmente con 149 puntos de recolección de celulares y accesorios en desuso localizados en 31 ciudades del país: Armenia, Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Buenaventura, Buga, Cali, Cartagena, Cartago, Cúcuta, Florencia, Ibagué, Ipiales, Manizales, Medellín, Montería, Neiva, Palmira, Pasto, Pereira, Popayán, Riohacha, San Andrés, Santa Marta, Sincelejo, Tuluá, Tumaco, Tunja, Valledupar, Villavicencio y Yopal.

En el caso del proceso de destrucción de neveras el Gobierno estudia la posibilidad de reactivar el plan para deshacerse de las neveras viejas involucrando a los empresarios del país para contar con un respaldo financiero.

Artículo original en www.caracol.com.co

Publicado en: Colombia, Noticias

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